Si me perdonáis la tardanza, os explico por qué voy a hablar de la Gran Ciudad.
Hoy en la contraportada de El Diario Montañés aparece la siguiente noticia:
"A oídos sordos, multa al canto"
Nueva York quiere prohibir el uso de aparatos electrónicos en la calle para evitar que peatones distraídos sean atropellados.
Parece ser que el senador de turno lleva años intentando sacar esta idea adelante, y claro, como en Navidad un chico de 21 años murió atropellado por un camión que daba marcha atrás mientras escuchaba su iPod... ah, entonces, ¿por qué no le echamos la culpa a Apple? (jejeje).
Es curioso cómo poco a poco es el Gobierno el que va decidiendo nuestros hábitos. Me recuerda a la Ley Antitabaco (mi primer enlace a mí misma, qué logro), con la cual me he mostrado bastante de acuerdo, sí, pero en mi opinión hay una diferencia clara. Me molesta y "contamina" la gente que fuma a mi lado sin escapatoria... ¿pero el que va por la calle tan pancho? o sea, ¿se quiere prohibir algo a alguien que está libremente en un espacio abierto y sin hacer daño a nadie? Y no, está claro que no quiero que la gente se muera ni ir yo un día en coche y atropellar sin querer a alguien porque se tiró delante de mí. Pero vamos a ver, si empezamos a prohibir, por favor, que veten a los viejos que como no ven, ni oyen, ni hacen caso a nadie van por la carretera como si fuera su casa. O a esas adolescentes que están tan emocionadas hablando sobre Justin Bieber o mirándose las uñas que no saben ni dónde están pinadas. O a mí misma, que un día me costó despertarme un rato de más y casi me atropellan enfrente de mi casa... y no me hizo falta ningún aparato electrónico.
Esto también me recuerda a las continuas campañas sobre ponerse el cinturón al volante (MÍTICO vídeo, no lo he podido evitar). Que me parece muy bien, pero nos tratan como a tontos/niños, y puestos a elegir prefiero que inviertan el dinero y las ganas en que no se conduzca borracho o a velocidades exageradamente altas. Y sé que una cosa no quita a la otra...
Aunque sí, lo entiendo, porque aún hoy es el día en que veo a niños en la parte de atrás de un coche sin el cinturón puesto. Y eso SÍ que me da pena. Al final no sé si la solución es insistir e insistir (que según los resultados debe ser útil) o pasar a la acción, pero de verdad, con multas de las que joden, para que esas situaciones no se tengan que dar ni una vez.
Ahora que me he ido por las ramas (porque supongo que el objetivo era éste), me doy cuenta de lo complicado que es tomar una decisión a esos niveles, sobre todo cuando tienes que valorar el impacto que tiene en los afectados y en el resto de la sociedad.
¿Optaremos al final por un mundo a lo Gran Hermano?

Entiende el "chorradas" que pongo eh jejeje no me refiero a tu post, sino a la propuesta de ley. Todo aquello que sea prohibir... mmmmm... ¡cómo les pone llevar el poder por bandera!
ResponderEliminarMe da igual New York que Madrid.
Yo llego a un punto en el que me imagino a esa clase de vividores, políticos los llaman, pies en alto y farias encendido, pensando:
- Venga, lo de ayer estuvo bien, pero pensémos algo más ridículo todavía para hoy!! Qué tal prohibir hacer footing? o conducir con gafas? o directamente, vivir que ostias! total...van a tragar con todo.
Mundo gran hermano? sí. Irremediablemente. Espero haber muerto para entonces. ¿Por qué es imposible una revuelta general?
Ya que sale el tema, si os gustó THE WALKING DEAD...recomiendo DEAD SET, mucho mejor y claro reflejo de la actualidad.
Vale, de acuerdo contigo, pero... ¿se va a revolucionar quién? ¿los mismos que han elegido a los políticos? ¿los mismos que no creen en ninguna alternativa al modelo impuesto?
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