9 de diciembre de 2010

El poder

He vuelto de mis pequeñas vacaciones y me rondan tantas cosas por la cabeza que no soy capaz de centrarme en algo.

Pero hoy, lo voy a intentar. Algo tan simple pero tan relativo. Una característica que TODOS poseemos en algún aspecto de nuestra vida. El poder. Obviando lo cotidiano, prefiero hablar en mayores términos.

Creo que en el momento en que decidimos qué queremos ser de mayores (aunque lo decidamos cuando YA somos mayores) estamos diciendo a la vez en qué queremos convertirnos como personas.

Hay grandes diferencias entre ser abogado, fontanero, médico… para hacerlo más corto, si cuadra ya hablaré sobre aspiraciones personales, y ahora me centraré en el quid de la cuestión.

Los que quieren ser empresarios o directores de noséqué departamento buscan el poder de controlar algo, tanto personas como cosas, de decidir qué es lo mejor y qué es imprescindible. De cambiar, improvisar, darse a conocer.

Los futuros políticos creo (sin ánimo de ofender) que en su mayoría buscan el máximo poder, sacrifican su tiempo e incluso su imagen para con los demás con el fin de mandar y cambiar la vida de miles de personas. Confío en que haya políticos que aparte de esto intenten mejorar la calidad de vida de la sociedad…

Centrándome finalmente en los empresarios (que, al final, engloba tanto pymes, multinacionales como organismos públicos) diré que a pesar de lo que pueda parecer, creo que a veces criticamos mucho y vemos poco. La empresa es un ente necesario en nuestra sociedad desde mucho antes de que se implantara el capitalismo en gran parte del planeta. Todos formamos parte de ello y, gracias a ello, es más, gracias al poder que muchos han querido conseguir, tenemos mucho de lo que nos rodea hoy en día. Por eso no me gustan los ignorantes (con perdón) cuyo único razonamiento es: “abajo los empresarios, arriba el proletariado”. También es cierto que ha habido muchas malas consecuencias, la primera con diferencia y según mi opinión es la existencia del tercer mundo, cuando todos deberíamos ser el primero (pero entonces, dónde quedaría el poder, ¿verdad?).

Y precisamente las multinacionales, que constituyen un gran porcentaje del PIB de casi cualquier país, se basan en el poder. Los monopolios y oligopolios ya son el summum. En la mayoría se trata de trabajar, trabajar y trabajar para llegar a lo más alto lo antes posible. Conseguir ser la primera – innovadora, prestigiosa. Y la gente que está ahí, desde el puesto más bajo hasta el más alto, saben que tener dinero y poder supone sacrificio, es decir, TIEMPO. Deberían conocer la cultura de su empresa y saber cuál es el fin. Entonces, puedes decidir sobre una simple disyuntiva que más de un ejecutivo te puede plantear:

“Take it or leave it”

En definitiva, yo sólo digo que, puestos a juzgar al de arriba y a criticar el statu quo (gracias Iñigo por recordármelo), miremos en nosotros mismos y veamos si vamos a formar parte de ello… y si es eso lo que realmente queremos.

3 comentarios:

  1. Imagino que todo tiene sus pegas...

    En primer lugar yo creo que tienes razón en algunos puntos: sin empresario no hay empresa, y sin empresa... no existe proletariado.
    En las Pymes el empresario asume el riesgo, realiza la inversión y da el trabajo, dispone del equipo humano y es lógico que se guarde en su saca los beneficios del negocio cuando éste funciona. Hay que trabajar mucho y todo el mundo asume como propias labores que en principio ni son suyas, porque la filosofía de trabajo es que antes éramos 2, ahora somos 30 y mañana seremos 80 y desde que llegamos, cada uno hace lo que puede. Es fácil diferenciarse y que se sepa lo bien que trabajas, pero es difícil que te lo reconozcan y que haya medios para recompensarte.

    Por otra parte, las multinacionales: aunque los puestos de trabajo están mejor delimitados, se trabaja mucho y se trabaja de forma global. Para acceder a puestos de la dirección hay que trabajar duro y dejar de lado muchas cosas. Es difícil darse a conocer porque hay millones como tú haciendo lo mismo, pierdes un poco la personalidad y la individualidad a la hora de trabajar.

    Pero... el poder con mayúsculas, el PODER, quién lo aglutina???? cada uno de los miembros?? no lo creo. Muy muy pocos, la relación Jefazos/Trabajadores será la mismo que en la pequeña empresa. Todo tiene pegas, y todo es sacrificado.

    Así que te quedan dos opciones:
    1. Montarte tu propia empresa y trabajar como un chino pero que al menos el esfuerzo vaya para ti mismo, y convertirte en la figura que tenga todo el POWER (a ver quién sabe administrarlo y hacerlo bien), ó

    2. La de trabajar en empresas sociales donde no te quede ni el recurso de llevarte un buen pico a fin de mes, porque no lo tienen. Ventajas: recompensa social... compensa? sí pero no.

    Por qué optas?? yo, por el recurso del pataleo: echarse a llorar!!!!!

    es mi opinión.

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  2. La verdad, muy bien argumentado por tu parte. Has profundizado más en algo que yo no había hecho, y esto es las Pymes por un lado y las multinacionales por otro.

    Sobre las primeras, efectivamente es MUY complicado sacar una empresa adelante, comenzar siendo uno o dos y sobrevivir (según estudios, en 5 años la mitad de las nuevas empresas han fracasado). Y, sobre todo, MUY sacrificado (y seguro que bastante gratificante).

    Y sobre las segundas, para empezar, no pasar por alto que vienen de las primeras (lógica pura jeje). Y yo sinceramente pienso que a cada uno lo que se merece, aunque claro que tampoco se trata de uno ser multimillonario y dejar morir a otros. Pero bueno, dejando eso, efectivamente el poder es más global y es precisamnete este poder el que consigue crear culturas empresariales tan sólidas y ofrecer oportunidades que mucha gente no puede dejar escapar (entre las que, insisto, está el poder). No sé si ha parecido que estoy a favor de las multinacionales. Para mí es difícil decir sí o no a un hecho inamovible en la economía mundial actual. Es aún más difícil discernir qué hacen bien, qué hacen mal y cómo podrían tener más en cuenta las aspiraciones y las necesidades de cada empleado.

    Es complicado optar por algo, especialmente lo de las empresas sociales sería más bien para otro post jeje. Me ha encantado tu "sí pero no", porque cuando leo esto (y quizás le pase a más gente) se te pasa por la cabeza tanto el sí como el no. Es como el final abierto de una película.

    Y no, echarse a llorar no! que entonces es cuando entras en un ciclo de rabia, frustración, indiferencia... y es difícil salir.

    Gracias por tu opinión y cuando quieras estaré encantada de saber quién eres (ya sabes, la curiosidad) ;)

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  3. Me abstengo de comentar nada en este tema, pero toma un link que igual te resulta interesante:

    http://www.rtve.es/television/20101202/poder---tres14/378759.shtml

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